Músculos del miembro inferior

Músculos aductores

Los músculos que mueven el muslo tienen su origen en alguna parte de la cintura pélvica y su inserción en el fémur. La mayor masa muscular pertenece al grupo posterior, los músculos glúteos, que, en conjunto, aducen el muslo. El iliopsoas, un músculo anterior, flexiona el muslo. Los músculos del compartimento medial aducen el muslo. La siguiente ilustración muestra algunos de los músculos de la extremidad inferior.

Los músculos que mueven la pierna se encuentran en la región del muslo. El grupo muscular del cuádriceps femoral endereza la pierna a la altura de la rodilla. Los isquiotibiales son antagonistas del grupo de músculos del cuádriceps femoral, que sirven para flexionar la pierna a la altura de la rodilla.

Los músculos situados en la pierna que mueven el tobillo y el pie se dividen en compartimentos anterior, posterior y lateral. El tibial anterior, que dorsiflexiona el pie, es antagonista de los músculos gastrocnemio y sóleo, que flexionan el pie.

Músculos del miembro superior

El pie es la porción terminal del miembro inferior, cuya función principal es soportar el peso y facilitar la locomoción. El pie consta de 26 huesos, entre los que se encuentran los huesos del tarso, los metatarsos y las falanges. Los huesos del pie forman arcos longitudinales y transversales y están sostenidos por varios músculos, ligamentos y tendones.

El pie es la parte terminal del miembro inferior, cuya función principal es soportar el peso y facilitar la locomoción. El pie consta de 26 huesos, entre los que se encuentran los huesos del tarso, los metatarsos y las falanges. Los huesos del pie forman arcos longitudinales y transversales y están sostenidos por varios músculos, ligamentos y tendones.

El hueso es un tipo compacto de tejido conectivo endurecido compuesto por células óseas, membranas, una matriz mineralizada extracelular y médula ósea central. Los dos tipos principales de hueso son el compacto y el esponjoso.

Las arterias son conjuntos tubulares de células que transportan sangre oxigenada y nutrientes desde el corazón a los tejidos del cuerpo. La sangre pasa por las arterias en orden de diámetro luminal decreciente, empezando por la arteria más grande (la aorta) y terminando en las pequeñas arteriolas. Las arterias se clasifican en 3 tipos: arterias elásticas grandes, arterias musculares medianas y arterias y arteriolas pequeñas.

Arterias de las extremidades inferiores

ResumenLas lesiones musculares de los miembros inferiores son en la actualidad las más frecuentes relacionadas con el deporte, cuyo impacto es especialmente significativo en los deportistas de élite. La resonancia magnética es la modalidad de imagen de elección para evaluar las lesiones musculares agudas y los radiólogos desempeñan un papel fundamental en el escenario actual de los equipos sanitarios multidisciplinares que participan en la atención de los deportistas de élite con lesiones musculares. A pesar de la frecuencia y la relevancia clínica de las lesiones musculares, sigue habiendo una falta de uniformidad en la descripción, el diagnóstico y la clasificación de las lesiones. Las características de los tejidos conectivos (distribución y grosor) difieren entre los músculos, siendo de alta variabilidad en el miembro inferior. Esta variabilidad es de gran importancia clínica para determinar el pronóstico de las lesiones musculares. Recientemente, se han propuesto tres sistemas de clasificación, la declaración de consenso de Múnich, la clasificación de lesiones musculares del British Athletics y la clasificación del FC Barcelona-Aspetar-Duke, para evaluar la gravedad de las lesiones musculares. Un enfoque protocolizado de la evaluación de los hallazgos de la RM es esencial para valorar con precisión la gravedad de las lesiones agudas y evaluar la progresión de los cambios reparativos. Algunos hallazgos de la RM que se observan durante la recuperación pueden sugerir una sobrecarga muscular o cambios adaptativos y parecen ser clínicamente útiles para los médicos deportivos y los fisioterapeutas.

Músculos de la pierna

IntroducciónLa caracterización de la capacidad de los músculos individuales para producir fuerza es de especial relevancia en los individuos de edad avanzada, en los que la pérdida muscular asociada al envejecimiento (sarcopenia) puede afectar significativamente a la capacidad de un músculo para producir fuerza [1-3]. La capacidad de un músculo para generar fuerza depende de la composición y las características de sus fibras, así como de sus características estructurales y morfológicas [4]. La pérdida de fuerza muscular a edades avanzadas se ha explicado por una reducción de la masa muscular [5], un aumento de las fibras musculares más lentas [4], un mayor porcentaje de grasa intramuscular, en combinación con una menor área de sección transversal fisiológica (PCSA) [4,6].

Ser capaz de cuantificar las fuerzas musculares de las extremidades inferiores durante tareas dinámicas puede ayudar a comprender la capacidad de un individuo para controlar un movimiento, con una aplicación relevante en la predicción del riesgo de caídas y fracturas en personas mayores. Los modelos musculoesqueléticos (MSK) se han adoptado cada vez más para este fin [7-10]. Sin embargo, estos modelos suelen basarse en una serie de suposiciones sobre las características anatómicas de los músculos, sin tener en cuenta las posibles variabilidades entre sujetos y dentro de un mismo sujeto (es decir, la asimetría corporal) que afectan conscientemente a la precisión de sus resultados [11-15]. Además, las propiedades musculares, como la fuerza isométrica máxima (Fmáx), suelen derivarse de estudios de disección de cadáveres [16,17], por lo que no se tienen en cuenta características específicas de la población, como la reducción de la fuerza muscular en las personas mayores.