Porque tengo pensamientos de muerte

Ansiedad por la muerte deutsch

La información presentada en este artículo puede ser desencadenante para algunas personas. Si tienes pensamientos suicidas, ponte en contacto con la Línea Nacional de Prevención del Suicidio en el 1-800-273-8255 para recibir apoyo y ayuda de un consejero capacitado. Si usted o un ser querido están en peligro inmediato, llame al 911.

Si se le ha diagnosticado un trastorno del estado de ánimo, como la depresión mayor, el trastorno bipolar u otro trastorno de salud mental, es posible que haya experimentado síntomas como desear pasivamente la muerte, empezar a planificar activamente su muerte o quedar absorto con pensamientos de muerte.

Tener pensamientos suicidas (ideación suicida) es un síntoma característico de la depresión mayor y de los episodios depresivos del trastorno bipolar. La ideación suicida puede ser pasiva (pensar a menudo en la muerte pero no actuar sobre estos pensamientos) o activa (hacer planes para actuar sobre sus pensamientos suicidas).

La ideación suicida pasiva implica pensar en la muerte en un grado marcado. Estos pensamientos pueden adoptar la forma de imaginarse muerto o desear estarlo.  Aunque la ideación suicida pasiva puede ser frecuente, intensa e intrusiva, no estás actuando ni haciendo planes para hacerte daño en respuesta a estos pensamientos.

Pensamientos intrusivos sobre la muerte

La tanatofobia es un miedo persistente e irracional a la muerte o a morir. El miedo puede centrarse en su propia muerte o en la de un ser querido. En casos extremos, estos pensamientos pueden ser tan aterradores que acabas aislándote por completo, evitando salir de casa por si ocurre algo terrible.

Muchos de nosotros sentimos miedo a la muerte y a morir en algún momento de nuestras vidas. Si tiene una fobia a la muerte o a morir que es persistente y duradera, que le causa angustia o ansiedad y que es tan extrema que interfiere en su vida diaria, puede estar sufriendo tanatofobia.

Aunque la tanatofobia no figura específicamente en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, 5ª edición (DSM-5), existen síntomas de una fobia específica que podrían aplicarse para evaluar si alguien tiene un miedo típico a la muerte o algo más.

El miedo a la muerte de un niño puede ser una parte saludable del desarrollo normal.  Los niños generalmente carecen de los mecanismos de defensa y de la comprensión de la muerte que ayudan a los adultos a enfrentarse a ella. El hecho de que el miedo se califique como fobia depende de su gravedad y del tiempo que haya estado presente.

Pienso en la muerte de mi familia

Esta afirmación representa muchas conversaciones entre los profesionales de la salud mental y los pacientes que contemplan el suicidio. Como cuidador, ser querido, padre o amigo, escuchar esta afirmación es aterrador. Pero puede verse como una señal de esperanza. Es posible que sus seres queridos no quieran morir. Puede que sólo quieran alivio.

Muchas veces, las personas que se plantean el suicidio lo ven como una forma de acabar con el dolor emocional o físico que están experimentando, o de resolver experiencias vitales estresantes. La clave para ayudar a los seres queridos es recordarles que el suicidio es una solución permanente a los desafíos persistentes, que hay muchas alternativas para aliviar el sufrimiento que están experimentando y que usted está ahí para apoyarlos.

Para entender este sentimiento, piensa en un momento en el que te hayas sentido abrumado por una situación, un sentimiento o una sensación. Es posible que no hayas podido pensar, comunicarte o ver con claridad, según las circunstancias. De este modo, los síntomas de la depresión, las enfermedades físicas y las tensiones vitales devastadoras bloquean la capacidad de la persona para experimentar la alegría, el placer o incluso encontrar los pasos para acabar con el dolor.

Miedo a perder a alguien

El suicidio es una autolesión intencionada con resultado de muerte. Entre los niños de 15 a 19 años, el suicidio es la segunda causa de muerte, y la principal causa de muerte entre los jóvenes de 14 a 15 años, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Los pensamientos y comportamientos suicidas son los mayores predictores del suicidio. Entre ellos se encuentran los pensamientos frecuentes sobre acabar con la propia vida, hacer planes, ensayar o prepararse para un intento de suicidio e intentar suicidarse.

Si cree que su hijo puede estar en riesgo de suicidio, es importante que lo evalúe un profesional. Llame a su médico de cabecera, al terapeuta o psiquiatra de su hijo, al equipo móvil de crisis de su localidad o acuda al servicio de urgencias más cercano. En caso de emergencia, llame al 911.

Muchas personas que pasan por un acontecimiento vital estresante, como la muerte de un ser querido, pueden sentir una intensa tristeza o pérdida, ansiedad y rabia. Algunos pueden incluso pensar que estarían mejor muertos. Pero para la mayoría de las personas, los acontecimientos vitales estresantes no conducen a pensamientos recurrentes de suicidio.