Logistica e tecnologia rfid

Rfid en el transporte

La tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia) es una revolución bienvenida en el mundo de la logística. La tecnología RFID está permitiendo a muchas empresas de transporte y logística alcanzar unos índices de exactitud en los envíos, las recepciones y los pedidos casi perfectos, junto con una mayor precisión en el inventario, una velocidad de procesamiento de pedidos casi un 30% mayor y una reducción del 30% en los costes de mano de obra.

Se espera que los sistemas de seguimiento como los servicios de localización crezcan hasta los 77.840 millones de dólares en 2021. Más del 60% de los fabricantes utilizarán RFID y sistemas de localización en tiempo real (RTLS) en los próximos cinco años.

La RFID (identificación por radiofrecuencia) consta de dos componentes. En primer lugar, cada producto con RFID tiene una etiqueta, que contiene una antena y un microchip. La antena recibe o transmite la señal y el microchip almacena la información.

El segundo componente es el lector, también llamado interrogador o dispositivo de lectura y escritura. El lector lee la información del chip RFID y la transmite al ordenador. Toda la información relativa a las etiquetas se almacena en el ordenador del almacén.

El futuro de la RFID en la cadena de suministro

La identificación por radiofrecuencia (RFID) es el uso de ondas de radio para leer y capturar la información almacenada en una etiqueta adherida a un objeto.  Una etiqueta puede leerse a varios metros de distancia y no necesita estar en la línea de visión directa del lector para ser rastreada.

Un sistema RFID se compone de dos partes: una etiqueta y un lector. Las etiquetas o tags RFID llevan incorporados un transmisor y un receptor. El componente RFID de las etiquetas tiene dos partes: un microchip que almacena y procesa la información, y una antena para recibir y transmitir una señal. La etiqueta contiene el número de serie específico de un objeto concreto.

Para leer la información codificada en una etiqueta, un transmisor-receptor de radio bidireccional llamado interrogador o lector emite una señal a la etiqueta mediante una antena. La etiqueta responde con la información escrita en su banco de memoria. El interrogador transmite entonces los resultados de la lectura a un programa informático de RFID.

Hay dos tipos de etiquetas RFID: las pasivas y las alimentadas por batería.  Una etiqueta RFID pasiva utilizará la energía de las ondas de radio del interrogador para transmitir su información almacenada al interrogador.  Una etiqueta RFID alimentada por batería lleva incorporada una pequeña batería que alimenta la transmisión de la información.

Seguimiento logístico por RFID

Por supuesto, la tecnología RFID supone una inversión inicial y no es barata. El coste de la RFID se ha reducido considerablemente en las dos últimas décadas, lo que la hace más atractiva para las operaciones minoristas posteriores. Sin embargo, sigue siendo importante evaluar exactamente cómo la RFID puede ofrecer el máximo beneficio por su dinero.

Abordar la RFID de este modo le ayuda a procesar todas las deslumbrantes aplicaciones de la RFID en su contexto. Porque la verdad es que La RFID es muy atractiva y tiene un gran potencial para transformar su negocio, pero tiene un coste.

Un código de barras es un conjunto de líneas blancas y negras que representan información. Un código de barras tiene una anatomía especial que, cuando se escanea con un láser, permite que los ordenadores le den sentido y entiendan la diferencia entre una caja de mezcla para pasteles y una caja de mezcla para brownies.

Funcionalmente, los códigos de barras son diferentes de los escáneres RFID porque el escáner necesita una línea de visión de los códigos de barras. Los escáneres RFID no necesitan una línea de visión: se comunican con las etiquetas RFID de los artículos sin necesidad de verlos individualmente.

Rfid en la gestión de la cadena de suministro pdf

Las etiquetas RFID, equipadas con circuitos integrados y antenas, pueden colocarse en todo tipo de productos y embalajes. Estas etiquetas transmiten datos, a través de ondas de radio, sobre los objetos a los que están adheridas. Los lectores de RFID convierten las ondas de radio en una forma de datos más utilizable y la transfieren a un sistema informático con una base de datos.

Este flujo constante de datos es especialmente beneficioso para la logística. Permite a los gestores de almacenes y flotas supervisar continuamente el paradero y el estado de las mercancías a lo largo de la cadena de suministro -desde las estanterías del inventario hasta el destino final- y da lugar a una mayor eficiencia y ahorro de costes.